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Porque los oídos no entienden fronteras

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[1] [2] [3]  Si el mundo el alunizaje sonó así, para algunos de los chilenos en el exilio éste evocó otros sonidos:[4] [5]

 

Marcia Scantlebury: [...] Ya estaba preparado eso y esa noche yo me alojé en la casa del cónsul de Colombia y al día siguiente partí — eso era el 31 de diciembre. Llegué a Colombia, como ustedes celebran el año nuevo, ¿no cierto?, con mucha dinamita o sea explosiones y yo... para nosotros no es un hábito. Así que yo llegué y casi me morí de terror sintiendo todo eso, porque para nosotros es sinónimo de enfrentamiento y de guerra. Pero, ¡aterricé en tierra firme!

 

[6] Marcia Scantlebury hizo parte de la segunda ola de exiliados que llegaron a Colombia sin maletas y con la ardua tarea de iniciar una nueva vida. Antes de conseguir el asilo político, ella había pasado varios meses en centros clandestinos de detención. Fue en uno de estos centros donde escuchó de primera mano los horrores de la tortura.

 

Marcia Scantlebury: Yo sentí en ese momento, ¿serán animales? Esto no puede ser gente. Pero no, era gente.

 

Hoy, en el final de la primera temporada de Entre Américas, la historia de quienes aún en la distancia seguían soñando con no perder la tierra. Les habla Javier Ricardo Ardila y en este alunizaje escucharán mi voz, junto con las de Paula Orozco-Espinel y Marilyn León.[7]

 

Cabezote: Entre Américas, porque los oídos no entienden fronteras.

 

[8] Es mil novecientos setenta y shuuu, a Colombia van llegando cientos de chilenos perseguidos por la Junta Militar de Pinochet. Algunos y algunas llegan temprano en la década y solo se quedan unas semanas, mientras hacen el papeleo para emigrar a tierras aún más lejanas. Pensaban que, quizá, poner un mar de por medio los mantendría a salvo de los tentáculos de la dictadura.

 

[9] A pesar de estar ubicada a solo cuatro grados al norte del Ecuador, Bogotá es todo menos una ciudad tropical. Es una urbe fría, lluviosa y, a veces, muy muy agreste. La silueta horizontal que dibuja sus edificios y que deja al descubierto sus majestuosos cerros es engañosa, porque da al visitante una sensación de ciudad pequeña y apacible, cuando lo cierto es que Bogotá es un monstruo enorme y difícil de domar. Aunque gravite como satélite gélido a 2600 metros sobre el nivel del mar, sus habitantes, la mayoría visitantes forzados, todavía no se acostumbran a su otoño perpetuo.[10] [11]

 

Ibán de Rementería: Claro, porque en Bogotá casi nadie hablaba cachaco, o sea bogotano. Lo que sientes como  predominio es que hay gente que habla costeño, que para uno hablan como los cubanos, no se les entiende nada de lo que están diciendo; hay gente que habla este español tan exquisito que son los antioqueños, sobre todo cuando son manizalitas, ¿no?, que lo tienen ya demasiado marcado. Sí, yo creo que me ayudó a entender, bueno, y a entender la violencia. Seguramente para ustedes es de lo más cotidiano, pero para nosotros... o sea y empezar a leer sobre la violencia. Como a los seis u ocho meses de estar yo en Colombia con una de esas gripes que te agarran una cepa que tu sistema inmunológico no tiene ni idea, entonces me mató, ¿si?. Entonces ahí, en dos días me volví a leer Cien años de Soledad y fue completamente distinto. No llevaba sino… o sea por lo menos de un año llevaba yo.

 

Gabriel García Márquez: Úrsula tuvo que hacer un grande esfuerzo para cumplir su promesa de morirse cuando escampara. Las ráfagas de lucidez que eran tan escasas durante la lluvia se hicieron más frecuentes a partir de agosto cuando empezó a soplar el viento árido que sofocaba los rosales y petrificaba los pantanos y que acabó de esparcir sobre Macondo el polvo abrasante y menudo que cubrió para siempre los oxidados techos de zinc y los almendros centenarios.[12]

 

[13] Así recuerda Bogotá Ibán de Rementería, quien salió de Chile cuando el régimen comenzó a expulsar y a detener profesores universitarios.

 

A él le pasó lo que le pasó a muchos. Un día estaba en Chile y, al siguiente, se despertó a millas de distancia en una ciudad fría y llena de acentos extraños. Allí tuvo que reinstalar a su familia, salir a buscar trabajo y tratar de seguir como si nada hubiera pasado.[14]

 

Los chilenos en el exilio pronto descubrieron que en esta nueva etapa las redes de solidaridad tejidas durante la Unidad Popular podían hacer más llevadera la distancia. No importaba en qué país hubieran tenido que exiliarse, manos amigas se extendían para ayudarlos.

 

[15] Edgardo Condeza hizo parte del grupo de asilados que estuvo en la Embajada de Colombia en Santiago durante los primeros meses de 1974. Él era el médico en el que iba a confiar Livia la suerte de su hijo y la suya propia si se adelantaba el parto. Cuando el avión de Avianca que lo sacó a él y a otros doce de Chile aterrizó en Colombia, Edgardo no sabía muy bien qué hacer.[16] En el aire habían quedado los brindis y las celebraciones. Una vez el tren de aterrizaje tocó tierra, les esperaba una vida en un país que pocos de ellos conocían de antemano y al que la gran mayoría llegaba sin nada.[17]

 

Así recuerda Edgardo su llegada y sus  primeros encuentros con lo cotidiano.

 

[18] Edgardo Condeza: Bueno, entonces llegando, nos estaba esperando mucha gente en Colombia y nos fuimos para una casa que había entregado creo que era la Universidad Incca o la Universidad Libre, no me acuerdo. Una casa donde habían exiliados. Entonces nos habían entregado una casa en forma gratuita y llegamos ahí, entonces dormimos en el saco de dormir en el suelo, porque no había espacio ni nada…[19]

 

Edgardo Condeza: Y al día siguiente, yo me levanto tempranamente y voy al ministerio solo. Hablo con el viceministro y a buscar un trabajo inmediatamente. Entonces el viceministro, eran las ocho de la mañana, y me dice: “Doctor, es que yo le debo el tinto” y yo quedé sorprendido, realmente, porque en Chile tinto significa un vaso de vino tinto. Nunca había escuchado yo que eso significara café. Entonces yo, bueno, pensé que era una costumbre, yo acepté. Y yo no tomaba nada, nada de alcohol, no porque tuviera resistencia,[1] [2] [3]  no me gustaba nada más. Pero bueno, y llegó el tinto entonces. 

 

Edgardo fue ágil para entender las dinámicas de la sociedad colombiana. Solo tardó un poco en comprender que, pese a ser un médico con dos especialidades, ni siquiera dos trabajos iban a ser suficientes para sostener a su familia.

 

[20] Edgardo Condeza: Yo traté de hacer otro ingreso, porque nosotros no teníamos recursos. Éramos personas que salíamos de Chile sin recursos realmente, porque nunca nos preocupó a mí y a mi actual esposa eso. Nunca nos preocupó de reunir dinero. Teníamos tres niñas pequeñas, la mayor tenía siete años. Entonces, mi esposa, que es arquitecto, se tenía que quedar en la casa, y yo entonces además de estos dos trabajos [uno como experto en el Centro de Estudios de Administración en Salud, el otro como profesor de salud pública en la Universidad Nacional]  busqué otro trabajo que me ofrecieron unos sacerdotes. Unas consultas en el barrio sur de Bogotá. Y, nosotros vivíamos en Chapinero, era un recorrido larguísimo y el ingreso era poquísimo. Entonces, al final tuve que dejar eso porque realmente me ocupaba mucho tiempo.

 

[21] A pesar de estas dificultades, Edgardo tuvo buena suerte en medio del difícil contexto. Buena suerte y acceso a conexiones, quiero decir. No todo el mundo puede llegar directamente a la oficina de un viceministro y conseguir trabajo.

 

El exilio chileno en Colombia fue muy diverso en este sentido. Algunos llegaban con tan buenos contactos que se movían por la ciudad en carros oficiales puestos a su disposición. Estas personas pasaron su corta estancia en el país quedándose en hoteles. La gran mayoría, en cambio, sólo tuvo acceso a aquéllo que las redes de solidaridad les brindó.

 

[22] En los países que recibieron olas de migrantes huyendo de Chile se formaron redes de ayuda hacía los recién llegados. Colombia no fue la excepción, allí se creó el Comité de Solidaridad con Chile. Estos comités de ayuda no sólo se encargaban de velar por el bienestar de los asilados, sino que además se convertían en focos de activismo en contra de la dictadura militar.

 

¿Recuerdan la casa en el barrio Chapinero a la que llegaron Virginia y las Garretonas? La misma casa que luego recibió a Livia, su hija y su bebé en brazos. La propiedad la había donado a los exiliados Apolinar Callejas, un senador liberal. Sin embargo, como recuerda Livia, aunque tener la casa ayudó muchísimo, era difícil no contar con nada más.[23]

 

Livia Sepúlveda: Y era una casa bien bonita, había sido una casa yo creo que de los riquillos en alguna época, ¿te fijas?. Tenía chimenea, tenía una estructura bonita. Tenía el patio, había una cosa de estas, como dos salas que habían sido hechas como así de emergencia. Los niños jugaban ahí como locos. Y bueno, ¡pero no teníamos nada! Nada de nada. Y teníamos una chimenea, y tampoco teníamos plata para comprar leña. Ahí hacíamos, ¿como te dijera?, unas salidas donde hasta los más chiquititos iban a buscar palitos, cada uno llevaba un palito, y a todos los compañeros les decíamos vengan porque aquí había calor, podíamos hacer algo de comer; aunque fuera zapallo ahí en la estufa, en la chimenea.[24] Llegó un momento en que los palos estaban así, como ahí en la mitad de la pieza. Es que teníamos mucho frío, porque en la mañana había sol, y por la tarde llovía. Así que bueno, teníamos la chimenea. Ahí hicimos cosas. De a poco fuimos comprando unas sillas baratas, compramos una mesa, hice una cama. Bueno, y después buscamos trabajo.[25]

 

[26] En general las redes de solidaridad hicieron que fuera más fácil adaptarse a la vida en Colombia en medio de las dificultades. Algunas manos amigas también vinieron de las universidades, allí los exiliados encontraron un lugar donde terminar su formación o difundir sus conocimiento, pero, más importante aún, una comunidad que advocaba en contra de la dictadura. Desde las aulas, muchos exiliados chilenos contribuyeron al país y se interesaron por las dinámicas de la sociedad colombiana.[27]

 

Ese fue el caso no solo del doctor Edgardo Condeza, sino también de Carlos Gabler. A Gabler quizá lo recuerdan del tercer episodio. Fue Gabler quien consiguió asilo en la embajada de Colombia gracias a los contactos que movió su madre dentro de la cúpula católica chilena. Así recuerda Gabler sus años como profesor en Bogotá:

 

Carlos Gabler: Fui e hice la clase en la Tadeo Lozano, era a las siete de la mañana esa clase. Me fue muy bien. Yo iba a clase con una maleta con libros, entonces empezaba a hablar e iba abriendo los libros, e iba leyendo las citas. Este… digamos, nadie hacía eso. Era una cosa totalmente... de modo que se corrió la voz y el próximo semestre me volvieron a ofrecer una clase y se volvió a repetir, y ahora se llenó la clase, porque los alumnos pasaron la voz: “este tipo es muy bueno”, qué sé yo, “está muy al día”. Yo además les sacaba fotocopias de artículos de partes a la gente y se las daba, ¿no?. Y entonces ya ahí empecé y me volví un profesor universitario lechero. No sé si todavía existe ese concepto allá. Y es que tú haces clase de las siete de la mañana a las diez de la noche, en siete u ocho universidades, y vas saltando de lugar en lugar como si llevaras la leche.[28]

 

[S25. Acompañamiento -  La Gata Golosa[4] [5] [6] [7] .[29] A pesar de lo que cuenta su mitología nacional, Colombia no es ningún paraíso. En la década del setenta en Colombia también había pobreza, hambre y desigualdad en el acceso a servicios básicos, como la educación y la salud. Aunque en Colombia también ha habido quienes sueñan con un presente más digno para todas sus gentes, la vía política nunca ha sido realmente una opción para avanzar en la búsqueda de una sociedad más justa. Cada vez que esta utopía pareció asomarse a la vuelta de la esquina, caudillos y partidos enteros fueron eliminados a sangre y fuego.

 

[30] Para el momento en que los exiliados chilenos llegaron al país, una parte de la izquierda llevaba décadas radicalizada. El fuego se seguía respondiendo con fuego y el gobierno colombiano llevaba años atrapado en una guerra interna contra el “levantamiento social”. En este enfrentamiento su mejor arma siempre fue el infame Estado de Sitio. Una figura que concentra el poder en el Ejecutivo y le da a las Fuerzas Armadas facultades extraordinarias, mientras varias garantías constitucionales quedan suspendidas.

 

[31] El Estado de Sitio se supone que es una medida extraordinaria que el gobierno puede emplear únicamente cuando la estabilidad de la patria está en juego. Debe ser la última carta al final de la baraja, que solamente se utiliza si es absolutamente necesario. Sin embargo, por estas épocas, el Estado de Sitio parecía la norma y no la excepción. Desde 1949, Colombia llevaba más de quince años viviendo en Estado de Sitio. La situación era tan ridícula que el mismo Gabriel García Márquez se dejó tentar por este irresistible material literario:

 

[32] [Lectura de Gabriel García Marquez]: Así vivió semanas interminables y meses alargados por la expectativa y el calor,  hasta que el Pastor Pastrana se plantó con su redoblante en el centro de la plaza y leyó el bando de la decisión. Se declara turbado el orden público,[33] y el Presidente de la República,[34] disponía de las facultades extraordinarias,[35] que le permitían asistir a los funerales de la Mama Grande.[36]

 

[37] Una vez en Colombia, los exiliados no escaparon de los vaivenes políticos que sacudieron al país en esas décadas. Algunos llegaron a caer en las avanzadas que con frecuencia planeaba el gobierno para contener a las guerrillas.

 

Desde que pisaron suelo colombiano, el DAS, que es el equivalente colombiano al FBI, comenzó a hacerle seguimiento, entre comillas, preventivo, a los y las asiladas. Se sabía que esta gente pertenecía a la izquierda chilena, y eso era más que suficiente para que el DAS les temiera.

 

En 1978, a Carlos Gabler lo retuvieron por más de dos meses en el Cantón Norte, una base militar en Bogotá. En la voz de  Gabler:[38]

 

Carlos Gabler:  [...] te cuento todo eso, porque cuando ocurrió lo del robo de las armas, el M 19 [una guerrilla urbana que operó especialmente en Bogotá], en esa época era un movimiento completamente clandestino, nadie sabía, el Ejército no tenía la menor idea de quiénes eran, ni nada. Entonces, se desató la serie de todo el lío de lo de la época, pero a esta gente les robaron diez mil armas, aproximadamente. No era un arsenal moderno, ni nada de ello. Pero, mijo, diez mil armas son varios camiones repletos, ¿me entiende? No es una armería, son varios camiones. Entonces el Ejército básicamente lanzó una represión brutal y por primera vez se enfrentó el tema militar en la ciudad, era con guerrilleros urbanos, de los cuales no tenían la menor idea ellos de cómo venía la cosa.[39]

 

Entonces empezaron a reprimir por todos lados y empezó a caer todo el mundo, en ese proceso a mi me tomaron, yo digo me secuestraron, porque nunca le reconocieron a mi esposa ni a los otros chilenos que me tenían preso por dos meses. ¿Ok? Me torturaron, y ellos querían que yo firmara... primero querían que yo tenía algo que ver con el túnel. Entonces obviamente yo sabía que si yo decía que tenía algo que ver con el túnel por la tortura, eso nadie me iba a sacar de una… que me iba a meter que podía terminar ahí, no sé. Entonces me negué, me negué, me negué, y al final ellos me dijeron: “okay, está bien. Fírmenos una declaración que dice que tú no tienes nada que ver con esto; que tu has estado con esta otra gente, los socialistas, que sé yo; pero que tú sí conoces de cómo hacer túneles porque en Chile los Tupamaros te entrenaron, y los cubanos…”.  “¡Tampoco! ¿Cómo se le ocurre? Además es mentira, yo vengo a reclamar que soy un académico, soy una persona pacífica. Míreme las manos.”

 

[40] Así pasaba, cuando el gobierno no sabía a quién culpar, por ahí aparecían esas carpetas bien gorditas llenas de informes de años de seguimiento del DAS. Era tentador convertir a los chilenos en falsos positivos judiciales, mejor dicho, en chivos expiatorios de crímenes que no habían cometido.

 

[41] Desde que desembarcaron, algunos exiliados sabían que iban a ser vigilados de cerca. Muchos de ellos se acostumbraron a las camionetas parqueadas afuera de sus casas, a interrogatorios erráticos. Esto no les impidió seguir construyendo una nueva vida en Colombia y continuar con el activismo en contra de la dictadura.

 

La personalidad generosa de algunos exiliados les permitió darle una vuelta de tuerca a la situación, tal y como lo habían hecho durante su tiempo en la embajada. Ese fue el caso de Livia Sepúlveda, quien cambió el mate por el tinto:

 

[42] Livia Sepulveda: Al principio, había un tipo que nos seguía. Y que estaba fuera de la casa. Pero el pobre se moría de frío, entonces nosotras empezamos a invitarle café, a invitarlo a entrar a la casa ¡Pobre tipo! Nos contaba toda su vida cuando pasaba.  Entonces nos seguían;  él con otro. Hubo una cosa agresiva, por decir, de esa gente. A mí me citó el huevón ese del ____, de eso del Departamento de Seguridad, [...][8] [43]

 

[44] La Junta Militar chilena nunca se resignó a dejar ir a estos peces gordos a otras aguas. Los exiliados no tardaron mucho en darse cuenta que el régimen de Pinochet era un pulpo con tentáculos visibles... y también con garras clandestinas y mortíferas.

 

Así, el calvario de los exiliados no terminó con la entrega de los salvoconductos, ni siquiera con su traslado a territorio colombiano.

 

[45] Pinochet recurrió pronto a una nueva estrategia y decidió pedir a los asilados en extradición.

 

Un equipo jurídico de primera línea representó a Chile en estos procesos de repatriación forzada.

 

Así, el nuevo set de esta batalla se desarrolló en los terrenos de la justicia colombiana. El abogado Pablo Salah Villamizar representó los intereses de la dictadura, mientras que de parte de los asilados estuvo el Comité de Solidaridad con Chile. La gente de La Solidaridad la tenía difícil. Salah era un reconocido abogado que tenía influencia en las instituciones judiciales colombianas... no por nada fue invitado en varias ocasiones a ser ministro de justicia.[46]

 

La cifra que Salah propuso cobrar a los militares por la representación en el caso fue de 80.000 dólares, más o menos medio millón de dólares de hoy en día, la mitad al inicio y la otra mitad si el caso resultaba un éxito. 

 

Con todo y todo, para Salah era un caso difícil. La Junta no podía venir a decir que requería a los exiliados de vuelta por asuntos políticos. No era como “hola, ¿podrían extraditar a X para que lo podamos torturar?” Para que los casos de extradición se movieran rápidamente en los tribunales había que encontrarles delitos comunes a los exiliados. A la diputada Carmen Lazo, por ejemplo, le montaron su caso de extradición por cargos de bigamia.

 

[47] Mientras el DAS y otras instituciones colombianas le pasaban información por debajo de la mesa a la Junta sobre las actividades de los exiliados en el país, los militares chilenos se movían rápido en varios frentes, incluído el de tramitar la extradiciones. De esto se enteró tarde Enrique Dobry:

 

Enrique Dobry: Entonces, en mi caso, yo no tenía idea que me estaban pidiendo en extradición. Yo ya estaba trabajando en el Fondo de Cultura Económica y estaba en Europa, porque me mandaron del Fondo a la Feria Internacional de Frankfurt, la Feria del Libro, la más grande del mundo. Entonces yo aproveché que la escala se hacía en Madrid y me quede unos días en Madrid, allá tenía amigos también exiliados, me alojé en la casa de uno de ellos, de uno de ellos,  iba con mi señora, y estábamos viendo la televisión y ahí aparezco yo en la televisión de Chile, y ahí nos dimos cuenta de que estaba en problemas. Y yo llamé a la secretaria que era de confianza, que era una colombiana, a preguntarle qué pasaba. Entonces me dijo: “usted sale en los diarios y hay gente acá chilena, agentes, que están esperando para capturarlo”. Entonces me quedé en Europa, me dijeron “no venga”. Mi señora se comunicó con Enrique Gómez Hurtado, que en paz descanse, le contó la historia, y dijo: “Pero si yo ya lo sé, en el periódico nuestro, El Siglo también se publicó ¿En qué te puedo ayudar?”. Ahí le echo el cuento que es el mismo que le estoy diciendo, y él dijo  “no se preocupe” Bueno, ella le dio detalles, y él cogió el teléfono (eso fue lo que me contó después mi señora) y empezó a llamar a todos los bancos a decir que él se hacía responsable de mi en la parte económica. Entonces ya ahí se regularizó todo. Y mi señora mientras yo estaba afuera, pues veía lo que estaba pasando en la editorial. Pero ya estaba calmado esa parte”.

 

Sin importar el esfuerzo que el gobierno chileno dedicó a los procesos de extradición en contra de los asilados, las peticiones fueron siempre negadas. Una y otra vez Colombia reafirmó su compromiso con la defensa del derecho de asilo.[48]

 

[49] [Dramatización, militar 1]: [50]La policía colombiana y el Departamento de Extranjería nos han estado facilitando información de los reos que están supuestamente asilados en Colombia. Claro que ahora se la pasan echando pestes de Chile y disque movilizando el apoyo internacional. Estos marxistas deberían estar presos no más.  Pero el cuentito ese pronto se les va a acabar. Ya las extradiciones están en trámite.

 

[Dramatización, militar 2]: Este, mi general... el tribunal supremo de Colombia negó la extradición de Del Canto.

 

[Dramatización, militar 1]: Pero, ¿cómo que la negaron? ¿Este huevón del agregado no dijo que la extradición casi era un hecho? ¿Qué está haciendo entonces ese parlanchín del abogado?… Bueno, al menos las de Lazo, Garretón y Dobry van bien, ¿no?

 

[Dramatización, militar 2]: Sobre eso… mmmm... también perdimos esos casos. Dicen que las solicitudes no cumplen los requisitos. De hecho el tribunal supremo dejó en claro que los asilados gozan ahora de libertad y garantías para permanecer en Colombia o viajar a otros países sin ningún problema.

 

[Dramatización, militar 1]: ¿No lograron ni una? ¡Ni siquiera conseguimos que les prohibieran dar declaraciones ante medios de comunicación! ¡Solo falta que voten contra nosotros en Naciones Unidas!

 

[Dramatización, militar 2]: Mi… mi general… El gobierno colombiano ratificó su voto de condena hacia Chile en las Naciones Unidas. Ahora están esperando confirmar su firma en la declaración oficial condenatoria contra nuestro país.

 

[Dramatización, militar 1]:  ¡Jue’puta![51]

 

[52] Ni pagando medio millón en representación legal lograron las extradiciones. Sin embargo,  las repatriaciones no eran la única carta sobre la mesa, o debajo de ésta, y Pinochet no estaba solo en la región ni mucho menos.

 

A mediados del siglo XX, cada vez que una chispa de utopía comenzó a brillar en algún lugar de América Latina, los militares la aplastaron sin piedad y, de paso, se tomaron el poder. Así cayeron una a una, cual fichas de dominó, las democracias de Paraguay, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y Argentina.[53]

 

Pero claro, una cosa es tomarse el poder, otra conservarlo. Para asegurar la permanencia de estas juntas militares se creó un plan coordinado por el Pentágono con el pretexto de eliminar al comunismo de la región:[54]

 

Eduardo Galeano: El Plan Cóndor, que así se llamó el mercado común del terror articulado por las dictaduras suramericanas.[55]

 

[56] Lo cierto es que en la práctica el Plan Cóndor no era una estrategia para la contención del comunismo, era una red transnacional de terrorismo de Estado. Articulaba a las agencias secretas de seguridad de las dictaduras, a las cúpulas dirigentes de varios ejércitos y hasta a los grupos paramilitares o escuadrones de la muerte que operaban dentro de las fronteras nacionales.

 

A todos ellos el Plan Cóndor los llevó a un nuevo nivel. A través de esta red, las dictaduras y el Pentágono intercambiaron información sobre sus objetivos y diseñaron operativos conjuntos para neutralizarlos… o en palabras de la prensa oficialista del diario La Segunda de Chile, “para eliminarlos como ratones[9] ”.

 

[57] Este as bajo la manga le permitió a Pinochet sembrar bombas, literalmente, de Washington a Buenos Aires y perseguir a sus detractores a millas de distancia. Lejos muy lejos… el Cóndor también sobrevoló los Alpes.

Pese a los requerimientos de extradición y a la persecución clandestina orquestada por la Junta, la vida en Colombia le dio nuevas perspectivas a los asilados que decidieron permanecer en el país. La justicia colombiana fue tajante al ratificar su libertad y su respaldo a la doctrina del asilo.

 

[58] Una vez las extradiciones fueron negadas, a los exiliados les fue posible retomar su actividad política. Además, para ese momento las campañas de rechazo a la dictadura tomaban más y más fuerza en todo el mundo.  En voz del propio Pinochet:

 

Augusto Pinochet: La campaña internacional, señores, es intensísima. Y esta campaña no es porque sea alimentada de afuera con el señor Alana, de aquí la alimentan señores, y entre ellos los señores, algunos que están fuera de tono. Aquí la alimentan. Y hay por ahí también un organismo que no voy a dar el nombre, porque no quiero pelear con nadie, pero tiene la palabra solidaridad a tono. Entonces la pregunta mia es, ¿solidaridad con quién?, ¿con los comunistas o solidaridad con el país?[59]

 

[60] Pinochet omitió el nombre del organismo, pero con seguridad se trataba del Comité de Solidaridad con el Pueblo Chileno, uno de tantos grupos internacionales que denunciaron públicamente las acciones criminales de los militares chilenos. Aún con el Estado de sitio imperante, en Colombia se organizaron eventos masivos en homenaje al presidente Allende y se publicaron fuertes declaraciones en contra de la Junta Militar.

 

[61] Algunos exiliados —como Edgardo Condeza— organizaron importantes eventos por la defensa de los Derechos Humanos desde la cabeza de grandes instituciones, en su caso la CELAC, Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.  Más aún, algunos de los protagonistas de nuestra historia lograron gran visibilidad en los medios nacionales e internacionales, llegando así a personas que no necesariamente estaban tan interesadas en lo que pasaba en Chile en ese momento.

 

Los asilados y las asiladas no solo se interesaron por visibilizar lo que ocurría en Chile, sino que sintieron un profundo interés por la realidad colombiana. Ellos participaron de manera activa en el campo cultural y científico y contribuyeron al desarrollo político del país. Marcia, Edgardo, Iban, Enrique y Carlos, cuyas vivencias nos ayudaron a tejer esta historia, dejaron huellas significativas durante su paso por Colombia.[62]

 

[63] Algunos exiliados legaron importantes enseñanzas en el campo educativo, en donde fueron maestros y estudiantes. Ese fue el caso de Edgardo, Carlos e Ibán. Sus lecciones, enfocadas en defender lo justo y ayudar a quienes más lo necesitan, permanecen en el recuerdo de sus amigos y alumnos.

 

Enrique, por otra parte, se dedicó por mucho tiempo al mundo de la cultura con el establecimiento de importantes editoriales en Colombia. Primero con el Fondo de Cultura Económica, luego con Siglo XXI. Él tampoco dejó el activismo contra la dictadura, sus declaraciones permanecen en distintos medios, siempre denunciando la monstruosidad con la que Pinochet pretendió reescribir la historia de Chile.[64]

 

Asimismo, el miedo tras aterrizar un 31 de diciembre en Bogotá, quedó en el terreno de lo anecdótico para Marcia una vez ella encontró un círculo de periodistas muy comprometidos con la causa del exilio con quienes unir fuerzas:

 

[65] Marcia Scantlebury: Sobre todo, establecí lazos muy estrechos con periodistas, otros periodistas como yo. Tuve la oportunidad de colaborar con Alternativa, una revista cuyo presidente era Gabriel García Márquez y el director era Enrique Santos, Enrique Santos que fue mi gran amigo. Ahí estaba Daniel Samper, había un grupo de gente muy solidaria con Chile así que fue una maravilla. Pero la verdad es que yo, mi trabajo permanente fue en el Instituto de Fomento Industrial.

 

[66] El anhelo del regreso a Chile siempre estuvo en la mente y el corazón de los exiliados. Aunque el tiempo pasaba y la dictadura militar no caía, ellos nunca perdieron la esperanza.

 

[67] No fue fácil. Durante los más de quince años que estuvo Pinochet en el poder, los exiliados intentaron regresar varias veces.  Pero sus documentos estaban marcados con un sello que les negaba la entrada por las vías legales. Solo les quedó la clandestinidad... y asumir los riesgos que esto implicaba.

 

Edgardo lo intentó en tres ocasiones, dos sin éxito. Luego de pasar trece años en el exilio, logró volver a su natal Concepción y desde allá enfrentar a la dictadura con sus propias reglas de juego.

 

Edgardo Condeza: Entonces viajé, entré clandestino a Chile y me presenté; el proyecto era que yo me presentaba a una Corte de Apelaciones, a la Justicia, me presentaba, sorpresivamente, sin ningún anuncio, diciendo: “mire, aquí está el registro. Yo soy Chileno, y yo quiero que ustedes me expliquen por qué me tienen afuera”. Y gané el juicio, porque no podían demostrarme nada, que hubiera hecho algún delito. Nunca cometí ningún delito, entonces ¿por qué razón? Era contrario a las leyes y a la Constitución de Chile, incluso a la que ellos habían hecho.  Eso fue en el año 86. En esa época yo creo que ya querían que se fuera Pinochet, seguramente. Entonces gané el juicio y salí libre. Y eso sirvió a jurisprudencia para que empezaran a regresar los chilenos, y a los seis meses entró otro en la misma forma, y después ya se desencadenó algo que no se podía detener, entonces se autorizó el regreso de los chilenos.

 

A finales de los años ochenta, la oscura noche de la dictadura vio el amanecer. Un final signado por un gran movimiento social, que tendría como hito el plebiscito de 1988 y su campaña del NO.[68]

 

[69]Durante sus últimos años en el poder, Pinochet no pudo evitar el regreso de miles de personas a las que había condenado al destierro. Trás su caída volvieron aún muchos más, entre ellos Livia, Enrique, Iban y Carlos.

 

Enrique recibió su pasaporte chileno de las manos de su nuevo embajador, una vez la democracia se restableció en el país:

 

Enrique Dobry: Después que se ganó el primer plebiscito en Chile y asumió el primer presidente, el presidente Alwyn, el embajador que mandaron, un hombre muy culto y muy humano, un señor de edad con su esposa, latifundista, yo me presente ahí en la embajada para saludarlo, entonces me preguntó todo como había salido y toda esta historia. Él tenía algún antecedente. Yo le dije: “no tengo documentos, me los quitaron en el aeropuerto”. Me dijo: “no, no no, inmediatamente arreglamos eso”. Cogió el teléfono, llamó al cónsul chileno, le dijo: “tramite de inmediato el pasaporte y la cédula chilena para el caballero”. Y me dieron pasaporte y cédula, entonces tengo doble nacionalidad.[70]

 

El exilio marcó para siempre a los protagonistas de nuestra historia. Incluso hoy esta diáspora sobreviviente recuerda con agradecimiento la acogida en Colombia.

 

Ibán de Rementería: No, lo que te decía antes, yo creo que lo que más me cambió fue entender mejor qué significa ser latinoamericano, y no en este sentido del latinoamericanismo que es casi como una huevada de izquierda, no, en el sentido de entender que hay otras realidades que son distintas a las realidades del cono sur.

 

Así termina una travesía hacia lo incierto, que fue posible gracias a una apuesta por la solidaridad entre los pueblos. Tal vez un día se nos permita alcanzar utopías más terrenales y más urgentes. En palabras de uno de nuestros Premios Nobel:

 

Gabriel García Marquéz: Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes, condenadas a cien años de soledad, tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.[71]

 

[72]La Solidaridad no se pinta de colores es una obra derivada del trabajo de grado “En busca de una salida: la diplomacia colombiana frente al exilio chileno” de Edwan Gabriel Vera. Puede encontrar más información sobre esta investigación y sobre los recursos y archivos que se usaron en la construcción de este episodio en la descripción. Les agradecemos haber escuchado la primera temporada de Entre Américas. Por favor sigannos en nuestras redes sociales para estar al tanto de nuestras futuras temporadas. Vendrán nuevas historias impactantes sobre nuestra región.

 

En la realización de este episodio, el equipo Entre Américas:

 

Edwan Gabriel Vera, investigador principal.

Paula Orozco-Espinel, editora general.

Paula Daniela Veloza, asesora legal.

Elizabeth León, diseñadora de identidad.

Javier Ricardo Ardila, productor general.

Marilyn León, productora ejecutiva.

 

Queremos agradecer el apoyo del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, por darnos acceso a sus archivos y ayudarnos en la difusión de esta iniciativa.

 

Asimismo, les damos las gracias a las y los artistas que permiten el uso de sus obras musicales en la producción de Entre Américas. Su generosidad permite la creación y acceso a nuevos contenidos culturales:

 

Aguas Ardientes

Ana Tijoux

Benjamín Walker

Camilo Eque

Daniela Millaleo

Churu Paca

El árbol de Diego

Evelyn Cornejo

Káren Lizeth Murillo

La Muchacha Isabel

Las Magdalenas

Los Bunkers

Los Rolling Ruanas

Manuel García

Pascuala Ilabaca y Fauna

Perotá Chingó

Silvia Estrada

 

En el episodio de hoy escuchamos nuevamente la voz de Andrés Ramírez. Él hizo la dramatización ficticia de un militar, junto a Juan Quiroga. Por su parte, Daniela Moná  leyó el fragmento de Los funerales de la mama grande de Gabriel García Márquez. Muchas gracias a Andrés,  Juan y Daniela por su amable colaboración.

 

Entre Américas es un proyecto de divulgación académica del Grupo de Investigación en Historia de las Relaciones Internacionales e Historia Transnacional de la Universidad Nacional de Colombia. Le damos las gracias a la profesora Gisela Cramer por abrir y promover espacios para que proyectos como este puedan florecer.

 

Hasta una próxima oportunidad y gracias por escucharnos.

 

[1] Arián Correa. (2017, Mayo 29). Cuenta Regresiva Efecto de Sonido Voz Mujer y Hombre. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=GEjJnowFBKE

[2] ABC Television Station. (2019, July, 17). ‘One small step for man’: Moment of Neil Armstrong’s famous line. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=J6jplPkbe8g

[3] United States Navy Band. (2015, Septiembre 25). Song to the Moon from Antonin Dvorak’s opera Rusalka. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=GhDzQ2XWrk4

[4] n Beats. (2014, julio 13). Airplane Take Off Sound Effect In High Quality. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=B-i4VRyNIKo

[5] Alejandro Petro. (2016, Diciembre 28). CINCO PA’ LAS DOCE - AÑO VIEJO - AÑO NUEVO. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=n4vqSSMiKXE

[6] Camilo Eque. (2013, Octubre 19 ). Llévense [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=crP8CeckBCM

[7] CANTICUENTOS MÚSICA PARA CHICOS. (2018, Mayo 23). LUNA CANSADA - CANTICUENTOS. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=tudwNZGbWXY

[8] Nacional Records. (2010. Febrero, 19). 1977 - Ana Tijoux (Official Music Video). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=yiQ7S38nKog

[9] Aguas Ardientes. (2017, Enero, 14). Aguas Ardientes - Bogotá (Lírica Oficial). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=tCRcsQ36sYQ

[10] Aguas Ardientes. 2017.

[11] DUSTING OFF COLOMBIAN VIDEO TAPES. (2021, Mayo 1). BOGOTA en 1999 - Gente, Autos, Buses y Taxis. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=vPHUkypTOxw

[12] Francesco Thoreau. (2014, Abril 17). Gabriel García Márquez leyendo Cien Años de Soledad, Voz Viva de América Latina. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=vbMGKCH5SrM

[13] Sesiones de la Cuadra. (2021, Agosto 23). La Muchacha - Chao Miamor. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=H_raYnpMkaU

[14] Aguas Ardientes. 2017.

[15] Sesiones de la Cuadra. (2021, Agosto 23). La Muchacha - Chao Miamor. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=H_raYnpMkaU

[16] n Beats. (2014, julio 13). Airplane Take Off Sound Effect In High Quality. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=B-i4VRyNIKo

[17] Silvana Estrada. (2020, Julio 24). Silvana Estrada - Pena Lunar (Lyric Video). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=3CJCj5V5TWk

[18] Silvana Estrada. 2020.

[19] New Tech. (2020, Agosto 10). Wake Up | Alarm Clock Sound Effect No Copyright | Copyright Free | Loud. [Video]. https://www.youtube.com/watch?v=eQP9vnVH18M

[20] Silvana Estrada. 2020.

[21] Silvana Estrada. 2020.

[22] Silvana Estrada. 2020.

[23] Silvana Estrada. 2020.

[24] Silvana Estrada. 2020.

[25] Silvana Estrada. 2020.

[26] Churu paca. (2020, Marzo, 7). CHURUPACA - Sesiones de Estudio (En Vivo). [Video]. YouTube.https://www.youtube.com/watch?v=mdCxpVDwuhw

[27] Churu paca. 2020.

[28] Churu paca. 2020.

[29] Andrés A. Ariza H. (2011, Enero 27). La gata golosa - Fulgencio García (Pasillo). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=cOMSNJB6c34

[30] Los Rolling Ruanas. (2021, Junio 25). Los Rolling Ruanas - Duélale A Quien le Duela (Cover Audio). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=7FhZhmShqag

[31] Los Rolling Ruanas. 2021.

[32] Sonidos de América. (2011, Diciembre 18). Toño García - Gaitero de San Jacinto. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Kj-rYLRfOd8

[33] ACV RECORDS. (2018, Mayo 30). 4 - EL REDOBLANTE Y EL RITMO DE CUMBIA. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=wC6bnlixp8E

[34] ACV RECORDS. (2018, Mayo 30). 4 - EL REDOBLANTE Y EL RITMO DE CUMBIA. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=wC6bnlixp8E

[35] ACV RECORDS. (2018, Mayo 30). 4 - EL REDOBLANTE Y EL RITMO DE CUMBIA. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=wC6bnlixp8E

[36] ACV RECORDS. (2018, Mayo 30). 4 - EL REDOBLANTE Y EL RITMO DE CUMBIA. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=wC6bnlixp8E

[37]  La Muchacha. (2021, mayo 28). No Azara. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=FYn4Nx86P_o

[38]  La Muchacha. 2021.

[39]  La Muchacha. 2021.

[40]  La Muchacha. 2021.

[41]  La Muchacha. 2021.

[42] La Muchacha. (2020, Noviembre 3). Blues De Los Tombos - La Muchacha y La Banda Del Bisonte. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=-RPq3mXGTuI

[43] La Muchacha. 2020.

[44] Churu paca. (2013, Julio, 22). CHURUPACA - NO SE VIVE FELIZ COMIENDO PERDIZ. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=sX1emW-zBN4

[45] Churu paca. 2013.

[46] Churu paca. 2013.

[47] Churu paca. 2013.

[48] Churu paca. 2013.

[49] Kevin MacLeod. (2020, Marzo 25). Machinations. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=lGyIAk6aa-4

[50]  Cloudy Sky 17. (2021, marzo 13). Typing Sound Effect Free for Editing. [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=QmPtg-hQVfA

[51]  Cloudy Sky 17. (2021, marzo 13). Typing Sound Effect Free for Editing. [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=QmPtg-hQVfA

[52] Rogger Alzamora. (2014, Julio 16). EL CÓNDOR PASA (VERSIÓN ORIGINAL) - LOS INCAS. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=w-rZxLQg3Io

[53] Rogger Alzamora. (2014, Julio 16). EL CÓNDOR PASA (VERSIÓN ORIGINAL) - LOS INCAS. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=w-rZxLQg3Io

[54] Rogger Alzamora. (2014, Julio 16). EL CÓNDOR PASA (VERSIÓN ORIGINAL) - LOS INCAS. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=w-rZxLQg3Io

[55] Josè Leyva. (2013, Noviembre 30). El plan condor - Eduardo Galeano (27). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Hoj6ql0BuBY

[56] Silvana Estrada. (2021, Julio 30). Silvana Estrada - Marchita (Official Video). [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=Jis2EuuxGnM

[57] Silvana Estrada. (2021, Julio 30). Silvana Estrada - Marchita (Official Video). [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=Jis2EuuxGnM

[58] Karen Murillo. (2021, Agosto 13). Pedacito de mi vida - Celina y Reutilio, Cover karen lizet. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=FgmrzlboryY

[59] GonzaloCNI. (2020, Julio 21). PINOCHET HABLA SOBRE CAMPAÑA CONTRA DE CHILE!. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=vuYbX1uADe0

[60] Celina y Reutilio. (2015, Enero 19). Pedacito De Mi Vida. [Video]. YouTube.https://www.youtube.com/watch?v=VWz50xIHfEM

[61] Perotá Chingó. (2017, Julio 31). Reverdecer - Perotá Chingó (Aguas 2017). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=kVP-lSn1RBg

[62] Perotá Chingó. (2017, Julio 31). Reverdecer - Perotá Chingó (Aguas 2017). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=kVP-lSn1RBg

[63] United States Navy Band. 2015.

[64] United States Navy Band. 2015.

[65] Las Magdalenas. (2017, Mayo 24). “Canción del jardinero” Las Magdalenas. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=QRelHlh09wo

[66] Marraqueta Pan. (2012, Agosto 30). Violeta Parra - Volver a los 17 | Letra. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Oe1o13CItv4

[67] Marraqueta Pan. 2012.

[68] Marraqueta Pan. 2012.

[69] Rodrigo Riquelme Barros. (2013, Octubre 4). Chile, la alegría ya viene. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=IFAMpW0hPNY

[70] Rodrigo Riquelme Barros. (2013, Octubre 4). Chile, la alegría ya viene. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=IFAMpW0hPNY

[71] Club de Lectura Polisemia. (2020, Octubre 20). Gabriel García Márquez - Discurso Premio Nobel de Literatura 1982. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=Yn0wiTODs1g

[72] El árbol de Diego. (2019, Noviembre 8). Hay tanta luz - El árbol de Diego. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=_zLBX-8xvP0

falta nota a sonido de vino sirviendose @jrardilag@unal.edu.co

_Asignado a Javier Ricardo Ardila Gutierrez_

Hola, ese recurso no lo descargué yo. Supongo que lo encontró @mjleonr@unal.edu.co durante el proceso de edición.

@jrardilag@unal.edu.co todos los sonidos extras son de "Banco de sonidos gratuitos de Soundtrap".

La cambié por Colombia Tierra Querida

@jrardilag@unal.edu.co  por favor hacer el ajuste :)

Necesito el enlace de la versión que se utilizó para hacer la cita.

es esta https://www.youtube.com/watch?v=3LdVKoEsrU0&ab_channel=FRMUSIC

@egveram@unal.edu.co Gabriel, puedes completar acá la trancripción. No entendí nada!

@egveram@unal.edu.co poner la referencia de la cita

_Asignado a Edwan Gabriel Vera Mendoza_

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